POESÍA
Declaro la guerra abierta
Susana Teruel
Declaro la guerra al miedo,
al odio hacia el extranjero
y a la desgracia que deja
miseria y desolación .
Que paren ya los combates,
que la injusticia se duerma,
que se apaguen las hogueras
y que el hambre se detenga.
Un mundo sin enemigos,
donde la inocencia triunfe,
que cesen todas las luchas,
que los derechos se cumplan.
Que muera ya la maldad,
las políticas que causan
pobreza e inseguridad,
¡que se proteja la infancia!
Llegue el fin de las batallas,
que no reine la ignorancia
de corruptos poderosos
cegados por la ambición.
Vuelo
Miguel Rodríguez
Desperté
con la caja de los recuerdos
y todo se volvió
de sueños y comienzos.
Cerré los cajones de tu cuerpo,
abrí las ventanas al viento.
De repente;
todo se quedo quieto
como un reloj sin dueño.
Volví por un camino
que ya no tiene miedo .
RRSS
Joan Pastor
…sueñas con volar
Porque no tienes alas
Y bates los dedos
En un cielo de pantallas
Y nadas perdido
Sobre un mar de miradas
Sin saber el color
De tus propias escamas.
Y cuando emerges,
Tangible,
Viendo que casi no quedas
Y que ya eres invisible,
El tiempo que te grita
Te resulta inaudible
…y aun así
Te sumerges
Y sabiendo que algo falla
Y sin un rumbo fijo
Ni faro, ni llama,
Ni viento que te nazca
Ni absolutamente nada,
Con ese vacío,
Aún incrédulo te dices
Que sí,
Que llegarás a la playa.
Mensajes del agua
Ana Paula Mena Galán
Floto en silencio sobre el pecho del mar,
como si el mundo se hubiera dormido,
y en su vaivén suave, casi sin hablar,
el agua me canta lo que había olvidado.
Me envuelve su abrazo sin nombre ni edad,
me lleva despacio, sin prisa, sin peso,
mi cuerpo se rinde, mi alma se da,
y todo el dolor se disuelve en su beso.
El sol me acaricia con dedos dorados,
me pinta la piel con reflejos de paz,
y en cada destello que salta en el agua
renace en mi pecho un mundo en calma.
Ya no hay más ruido, ni miedo, ni prisa,
sólo esta cuna de sal y de brisa,
y el dulce mensaje que el agua me da:
Aquí no hay cuerpo, ni tiempo, ni herida.
Solo alma fundida en la luz de la vida.
Y mientras…
Miguel Calderón
Las musas son así,
vienen y van,
juegan contigo,
crean una ilusión,
te desnudan el alma,
y luego desaparecen,
Como tú.
Que apareces y te desvaneces,
te pierdo en la bruma que me envuelve,
y no alcanzo a divisar,
en qué dirección seguirte.
Y mientras,
allí, donde el camino se espesa,
un piano dormita con notas
que hacen brillar mis ojos.
Y mientras,
no dejo de volar,
y es por ti
que no quiero bajar al suelo.
Y mientras,
me hago preguntas
y no hay respuestas,
Y mientras,
busco inspiración,
justo cuando EL MIMO
busca su postura, su historia,
esa que le haga conquistar,
toda la gloria posible,
Y mientras,
me pregunto,
donde estarás hoy.
EL accidente de vivir
Poetisa Etérea
Nuestra vida es un suspiro,
esa estrella fugaz en la noche oscura
que tan solo deja una estela.
La llama que arde y se apaga,
un paso en el ancho camino,
una nube pasajera
capaz de cambiar el cielo.
No somos más que esta vez,
solo somos ahora,
una parada en el viaje,
tú y yo en un latido.
Somos versos etéreos en algún libro de poesía,
poemas que conmueven algún corazón
salpicando el aire mientras navegan.
Somos instantes efímeros,
fragmentos de vida que el viento esparce,
la letra de una canción.
La música que perdura,
dejando huellas perennes.
Como las olas del mar,
que al retroceder avanzan.
Momentos y recuerdos
que bastan para soñar